Pascal Lamy (OMC) opina que els aliments quilomètrics no influeixen en el cavi climàtic


La notícia d´agència en anglés i després l´extracte del seu discurs de l´any 2008 en el que ha basat la seva recent intervenció a Nova Zelanda sobre el concepte de "food miles", de mitjans de 2008.



The director-general of the World Trade Organisation, Pascal Lamy, has rejected the "food miles"

campaign of some European farmers who say consumers should buy local produce instead of imported foods, according to a news report on

Friday. Their argument says buying food from countries like NewZealand is environmentally unfriendly because of the carbon emissionsinvolved in transporting it to consumers over long distances. But

Lamy, who is visiting New Zealand, called it a protectionist campaignrun by European producers and said cut flowers from Kenya or sheepmeat from New Zealand sold in British shops had a lower carbon

footprint than many similar items produced locally. "If you look at the whole chain, in my view, the numbers show that it’s a campaign which is grounded on other intentions," he told Radio New Zealand.

Lamy, a former European trade commissioner, also criticised the EU’s decision to reinstate export subsidies on dairy products, after scrapping them as it promised in negotiations under the stalled Doha

Round of global trade liberalisation. The EU was entitled to do it because the round has not been completed, but "it is still a negative development - it goes in the wrong direction," he said.


"Para empezar, consideremos la cuestión de la huella del carbono del sistema multilateral de comercio. Todos los días se habla mucho en la prensa sobre la huella del carbono del transporte internacional. De hecho, está surgiendo un nuevo concepto, el de “food miles”, o millas alimentarias (distancia que recorren los productos alimenticios desde el lugar de origen al de consumo). Es, en otras palabras, el deseo de los consumidores de Occidente de calcular el carbono emitido en el curso del transporte internacional, y muchos ya están llegando a la conclusión de que sería mejor “simplemente producir en casa”, entre comillas, para reducir al mínimo las emisiones.

  • Pero ese argumento no siempre resiste una verificación empírica, como de hecho ha quedado claramente demostrado en varios estudios encomendados por el propio Parlamento Europeo, al que sinceramente agradezco su contribución intelectual a este debate.

  • En primer lugar, es un hecho que el 90 por ciento de los bienes que son objeto de comercio internacional se transportan por vía marítima. Y el transporte marítimo es, con mucho, el medio de transporte más eficiente en términos de carbono, con sólo 14 gramos de CO2 emitidos por tonelada y kilómetro. Siguen al transporte marítimo, el transporte ferroviario y, después, el transporte por carretera. El transporte aéreo es, con diferencia, el que más CO2 emite por tonelada y kilómetro (600 gramos como mínimo), lo que indica el fuerte impacto relativo de dicho transporte sobre el clima.

  • Además, los estudios sobre la relación entre la distancia recorrida y el carbono han demostrado que a menudo la cuestión puede ser paradójica, por así decirlo.

  • Por ejemplo, algunos estudios demuestran que una flor producida en Kenya y transportada por vía aérea a Europa emite la tercera parte de CO2 que una flor cultivada en Holanda. No digo que siempre vaya a ser así, pero evidentemente este es un tema que requiere un análisis caso por caso, y una verificación empírica. En lo que respecta a los alimentos, no debemos olvidar los costos de los invernaderos en los climas más fríos y del almacenamiento con alto consumo de energía fuera de temporada.


Discurs complert a http://www.wto.org/spanish/news_s/sppl_s/sppl91_s.htm