Els invisibles: més sobre la crisi alimentaria

Article en castellà escrit per Ferran Garcia

Veterinaris Sense Fronteres

1 juny 2008


LOS INVISIBLES: Más sobre la crisis alimentaria

Ferran Garcia

Veterinarios Sin Fronteras

1 junio 2008

“Una cosa es continuar la historia y otra repetirla”. Jacinto Benavente

Durante la reciente crisis de los precios alimentarios, se pueden leer y escuchar muchas opiniones que “describen” la situación y, algunas, sobre las causas coyunturales de la misma. Existen menos, aunque existen, que indaguen sobre las causas estructurales. Pero muy pocas de esas opiniones reúnen a la inmensa mayoría de esas causas (coyunturales y estructurales) bajo un nombre, y menos aún refrescan la memoria sobre cual es la situación actual del sistema agroalimentario global, quien la ha impulsado desde hace décadas y porqué. Esta es la idea de este pequeño texto.


Si miramos a nuestro alrededor nos encontramos con un mercado alimentario global desregulado donde el “mercado” dicta qué se produce, donde, quien, con qué características, a qué precio, qué se consume, donde se compra y a qué precio.

El mismo hecho de que exista “un” precio mundial para alimentos básicos como los cereales o la soja y que por si eso fuera poco, este precio se decida en la bolsa de materias primas de Chicago, debería hacernos pensar que algo no funciona bien en nuestro sistema sociocultural. La alimentación no es una simple mercancía sino un derecho humano básico y como tal, los estados firmantes de los PIDESC[i] están obligados a respetarlo, protegerlo y facilitarlo, pero parece que la parálisis muscular está muy extendida entre las administraciones de muchos países.

Pregunta: ¿Qué pasa cuando se aplica el paradigma neoliberal (o capitalista) a las distintas fases de la alimentación durante décadas? Algunas de las características que los visionarios del libre comercio han venido, machaconamente, impulsando a gran escala son:


Concentración corporativa y privatización:

Elementos claves para la alimentación humana como la tierra, el agua, los mares, las semillas, los animales o los conocimientos productivos, han sido privatizados por el triunvirato formado por los gobiernos neoliberales + FMI + IFIs[ii] (como el Banco Mundial y su reforma agraria asistida por el mercado (sic)), y posteriormente comprados, regalados o arrebatados violentamente por el agronegocio.

Una vez asegurado el recurso, le sigue el control en la producción, transformación y distribución de los alimentos. Los niveles de concentración del sistema agroalimentario actual son alarmantes, existen oligopolios en cada nodo de la cadena que controlan las condiciones y precios de cada producto, empresas como Monsanto, Cargill, la industria agroalimentaria y de la gran distribución (Wall-Mart o Carrefour, las principales) determinan qué se produce, cómo se produce, marcan precios y especialmente seleccionan quién produce los alimentos, excluyendo a las producciones campesinas y al campesinado.


“Concluimos que la liberalización del comercio agropecuario no debería elevar los costos de las importaciones de los países importadores netos de alimentos.”
Stephen Tokarick (2003), era en esa fecha el economista principal del Departamento de Estudios del FMI.[iii]

No es de extrañar que uno tienda a pensar aquello de que “Si el FMI dice una cosa, por lo que más quieras, haz lo contrario”.


Ejemplo del grado de concentración para algunos granos básicos[iv]:

Exportadores de maíz CR3 = 81% (Cargill-Continental Grain, ADM, Zen Noh)

Exportadores de soja CR3 = 65% (Cargill-Continental Grain, ADM, Zen Noh) 65%

Handling (logística) para exportación grano CR4 = 60% (Cargill, Cenex Harvest States, ADM, General Mills)


A nivel mundial, Cargill controlaba en 1999 el 45% del mercado mundial de granos, por su parte Archer Daniels Midland (ADM) controla cerca del 30% de ese mercado[v]. Dos empresas por tanto dictan las condiciones del comercio del 75% de los granos. En el caso de la soja, a escala mundial, Bunge, ADM y Cargill controlan directamente el 75% del mercado y esas mismas tres compañías controlan el 80% de la industria procesadora de soja en la Unión Europea.[vi]


La industrialización de los modelos de producción de alimentos

La revolución verde y el resto de prácticas de industrialización agraria también han facilitado su corporativización. Cada día que pasa, las grandes empresas incrementan su control sobre la cadena agroalimentaria, mientras que la agricultura y ganadería familiar, el pastoralismo o la pesca artesanal han sido expulsadas sistemáticamente de la tierra y el mar, en el norte y el sur. Al hacerlo, el agronegocio se ha asegurado quedar en mejor posición para extraer cada vez más ganancias en cada eslabón de la cadena.

Mercado mundial desregulado y retirada de la intervención pública:

El paradigma más reciente que inspira esta norma se puede encontrar en el llamado “Consenso de Washington (CW)” bautizado así porque lo compartían dos organismos con sede en la capital de los USA (el FMI y el BM) y la propia administración USA. Resumido, el CW se refiere a una lista de 10 recomendaciones en materia de política económica, equivalente a una guía de instrucciones universal para países. El consenso se dirige particularmente a los países que no han profundizado lo suficiente en el capitalismo. No se puede entender la actual crisis alimentaria sin recapitular la historia de la aplicación de estas normas. Algunas recomendaciones:[vii]

Sobre el papel del Estado: Dado que el sector privado gestiona más eficientemente los recursos que el público, los gobiernos deben reducir el tamaño del estado a su mínima expresión dejando en manos del sector privado la mayor parte de la gestión de lo que antes era el Estado, aun cuando se trate de ‘servicios universales’ (como el acceso al agua o a la tierra).


Sobre las ventajas de la globalización: Las economías de los países deben internacionalizarse a toda costa. Hay que abrir fronteras al capital, atraer el máximo de inversión extranjera, tratar que la producción nacional salga al exterior y que las empresas extranjeras entren a toda costa.

Ante el desierto regulador del mercado, los Estados no hacen otra cosa, en el mejor de los casos, que encogerse de hombros y laisser faire.


Red neoliberal

Las ataduras neoliberales no solamente se crean desde órganos como la OMC (ver más abajo) o el FMI/BM, la maraña capitalista es mucho más extensa dificultando la maniobra de las regiones que, dado el caso, deseen modificar el rumbo.

Según el mismo Banco Mundial, a mediados de 2004 había un total de 229 TLC vigentes en todo el mundo, y 174 países habían firmado al menos uno. Las Naciones Unidas afirma que a comienzos de 2007 había unos 5 500 acuerdos internacionales referidos a inversiones funcionando — una cifra que se multiplica a un ritmo de tres por semana y por si fuera poco, hay unos 2 500 TBI (Tratados Bilaterales de Inversión) en funcionamiento.[viii]


Alimentos kilométricos (agroexportación)

No ha sido un hecho espontáneo, sino dirigido el desmantelar la agricultura local, diversa, agroecológica, campesina, de alimentos de temporada, destruir los circuitos cortos de producción y comercialización y sustituir eso por producciones industrializadas en manos de grandes explotaciones o directamente corporaciones, de vocación agroexportadora y con modelos de producción industrializados e insostenibles,.

Esto no ha hecho otra cosa que aumentar la dependencia alimentaria injustificada de buena parte de las regiones del planeta que son más que capaces de alimentar a su población. Incluso regiones aparentemente “blindadas” a esta dinámica de dependencia, en realidad no lo están. La UE tiene su talón de Aquiles alimentario en una oleaginosa llamada soja. La soja forma parte indisoluble actualmente de la ganadería intensiva europea, a través de los piensos industriales. Pero la UE apenas produce soja y debe importarla de Argentina o Brasil o Paraguay, especialmente. Casi el 50% de las importaciones agroalimentarias europeas son directamente soja. En países como España, la dependencia es aún mayor y se extiende al maíz, el otro gran ingrediente de los piensos industriales. En concreto, España importa el 40% de los cereales que utiliza (el 50% del maíz) y toda (99.8%) la soja. El uso de los cereales en España es, básicamente, para alimentación animal. La ganadería se come 3 de cada 4 Kg. de cereal consumidos en España.

Uno de cada dos kg. de maíz que se consumen en España es de importación, y 4 de cada 5 kg. consumidos son para ganadería.

Incluso “ingredientes” productivos como los animales son importados, una de las regiones del Estado Español paradigmáticas en la ganadería intensiva (Cataluña) importa el 65% de los animales que utiliza.

En otras palabras, si sube la soja o el maíz sube la leche huevo o carne. Si mañana no hay soja o maíz en el mercado mundial, pasado mañana no hay leche, huevos o carne producidos en la UE.


¿Tendrá todo lo expuesto hasta ahora algo que ver con la actual crisis alimentaria? Y si eso es así, ¿Quien ha impulsado ese paradigma? Algunos actores claves ya han sido enunciados, pongamos el foco en otros dos y su declaración de intenciones:

OMC

“La Organización Mundial del Comercio (OMC) es el único organismo internacional que se ocupa de las normas que rigen el comercio entre los países. Su principal propósito es asegurar que las corrientes comerciales circulen con la máxima facilidad, previsibilidad y libertad posible. El resultado es la certidumbre.

Los consumidores y los productores saben que pueden contar con un suministro seguro[...] Otra consecuencia es que el entorno económico mundial se vuelve más próspero, tranquilo y fiable”[ix]

Vaya, algo está fallando aquí.

UE

“La Unión es, por tanto, un protagonista esencial en los esfuerzos por liberalizar el comercio mundial. El incremento del comercio impulsa el crecimiento mundial, lo que favorece a todos. Los consumidores disponen de una gama más amplia de productos. La competencia entre los productos locales y los importados hace que desciendan los precios y aumente la calidad. La liberalización del comercio permite que los productores más eficientes desarrollen su actividad en condiciones de equidad con sus competidores de otros países, cuyos gobiernos deben reducir los derechos de importación que protegen a las empresas nacionales.

La UE ha trazado una nueva estrategia comercial y de desarrollo en relación con sus 78 socios del grupo de países de África, el Caribe y el Pacífico (ACP), cuyo objetivo es lograr su integración en la economía mundial”[x].

Otro caso de lucidez y de dar justo en la diana.

Existencia países importadores netos alimentos.

Cuando se habla del desastre que el incremento de precios está ocasionando en la población de los países pobres importadores de alimentos, pocas veces se analiza el porqué de su existencia. La mayor parte de ellos no son importadores por su incapacidad “técnica” o “climática” para producir alimentos para su población, sino que son importadores “políticos”, gracias a años y años de políticas liberalizadoras impuestas por las instituciones multilaterales, impulsadas por los gobiernos centrales y abrazadas por la oligarquía local, que han destruido la capacidad agrícola nacional y han arruinado su soberania alimentaria. Es de alto interés establecer un mapa de estos países y la existencia de PAE (Planes Ajuste Estructural) del FMI, o de macroproyectos de “desarrollo” de las IFIs o la presencia de acuerdos bilaterales de inversión. La situación actual de estos países no es accidental o espontánea, se ha forjado durante años de políticas neoliberales. Algunos ejemplos de países pobres importadores netos de alimentos:

Kenya es el principal suministrador europeo de... ¿Café? No. ¿De cacahuete? No. De flores. El 40% de las flores que importa Europa proviene de Kenya, y tres empresas holandesas y alemanas, lo controlan.

Honduras es otro de los países de la lista, y también uno de los de la lista agroexportadora, es por ejemplo uno de los principales exportadores de camarón.

Indonesia es un país clasificado de pobre e importador neto de alimentos, pero es hoy en dia el principal productor de aceite de palma del mundo y los planes (gracias a la locura de los agrocombustibles) son de incrementos enormes de superfície para los próximos años.

El caso de Haití

Después de las dictaduras de Duvalier (padre e hijo), el periodo del regimen Lavalas (1990 – 2004, con Aristide y Preval), a pesar de las esperanzas de cambio para el pueblo haitiano, fue marcado por el seguimiento del Plan de ajustamiento Estructural impuesto por el FMI (mantenimiento de bajos salarios, privatizaciones de empresas estadales, eliminación de los impuestos de aduana y tras modalidades de control de las importaciones hasta llegar al nivel de tarifa de aduana el mas bajo de todo Caribe). Al nivel económico y social, es una catástrofe: fuerte devaluación de la moneda local la gourde, seguida por una inflación muy importante, epidemia de SIDA galopante, no-acceso al agua potable, la luz, servicios básicos a violencia y corrupción generalizada, narcotráfico.... que hacen que Haití es el país el más pobre de América, uno de los más pobre del mundo.

De 1970 a 1985, Haití era autosuficiente y producía hasta 123 000 toneladas de arroz.. Se estima que hoy, el 75% del arroz consumido en Haití proviene del extranjero (EEUU principalmente).

Actualmente, la deuda + intereses de Haití se eleva a unos US$ 1,097,800,000. Fue favorecida por las grandes instituciones financieras del sistema internacional que defienden las políticas liberales a pesar de la fragilidad del estado haitiano. De esta deuda, unos 45% fue contratada por los gobiernos reconocidos corruptos de los Duvalier’s entre 1957 à 1986.

El gobierno haitiano ha reembolsado a las instituciones financieras internacionales en 2007 un total US$ 56,2 millones (US$17 millones al FMI, US$ 13,5 millones al BM, US$ 25,7 millones BID). En 2008, Haití deberá pagar más de US$ 60 millones

Conclusión

La situación actual no es fruto del azar o de elementos imprevisibles, es el fruto de una arquitectura diseñada y elaborada desde instituciones muy concretas, que tienen nombres y apellidos. No se puede cometer el error de mirar hacia otro lado, de hacer ver que no pasa nada, que no hay que cambiar nada. En palabras de la Vía Campesina:

“Los/as campesinos/as y los pequeños agricultores son los principales productores de alimentos
En La Vía Campesina estamos convencidos de que los/as campesinos/as y los pequeños agricultores pueden alimentar al mundo. Por eso deben considerarse un elemento clave de la solución. Con suficiente voluntad política y la aplicación de políticas adecuadas, más campesinos/as y pequeños agricultores podrían producir fácilmente alimento suficiente por un precio razonable. ¡La actual situación demuestra que necesitamos cambios!

¡Ha llegado el momento de la soberanía alimentaria!

[i] Pacto Internacional sobre los Derechos Económicos, Sociales y Culturales (Naciones Unidas)

[ii] FMI: Fondo Monetario Internacional, IFIs: Instituciones Financieras Internacionales

[iii] http://www.imf.org/external/pubs/ft/fandd/spa/2005/03/pdf/tokarick.pdf

[iv] CR3/CR4 se refiere al porcentaje de mercado que poseen las tres/cuatro primeros corporaciones

[v] http://agriculture.senate.gov/Hearings/Hearings_1999/swen126.htm y Vorley, B. (2003), “Food Inc.”

[vi] Gelder, J.W. van & JM Dros (2003), Corporate actors in the South American soy production chain, A research paper prepared for the World Wide Fund for Nature Switzerland (pp 91 pdf-en).

[vii] http://www.odg.cat/documents/publicacions/CW-David-NOV02.pdf

[viii] http://www.fightingftas.org/spip.php?article116⟨=es#nb1

[ix] www.wto.org

[x] http://europa.eu/pol/comm/overview_es.htm



Els invisibles: més sobre la crisi alimentaria
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